miércoles, enero 16, 2008

Toda gente que labura

Macri arrancó su gobierno pegando duro y certeramente. Está llevando adelante sus promesas de campaña neoliberales con toda su fuerza. Y lo está haciendo en forma inteligente, porque se cuelga del imaginario reaccionario de clase media. Ahora la va contra los cortes de calles (judicializar la protesta social). No hay debate, no hay legislativo que funcione deliberando las mejores alternativas para resolver los problemas de la ciudad. Solo se ejecutan acciones espectaculares y se golpea en donde más duele.

Ahora bien, hasta entonces el tema de los despidos de contratados por el gobierno de la ciudad estaba en el centro de la tormenta. Atropelló contra el gremio de los municipales, que, nobleza obliga, no son santos de devoción de nadie y por ello mismo, por meterlos a ellos en la disputa, termina instalándose la idea de que realmente se despidieron solo ñoquis salvo alguna que otra honrosa excepción (que tal vez fuera a revisarse). Con esto logró sentarse a negociar con el sindicato con 2400 trabajadores en el horno y 18000 en la cocina, una buena posición para discutir condiciones.

Justo este domingo el P12 publicó un artículo con cuatro de estas "honrosas excepciones". No es casual que el P12 publique eso como no es casual que La Nación publique otros "n" casos testigos de ñoquis con pretensión que generalizarlos a todos.

Pero me entero de un caso cercano. Recapitulo un toque para que se entienda cómo llego al dato: Resulta que mi viejo era artista plástico y tenía muy buena relación con la gente del Museo Perlotti, ubicado en el barrio de Caballito (actualmente en refacciones pero funcionando provisoriamente en la DGM). Es así que cuando fallece mi padre decidimos donar sus obras al patrimonio del Museo y, por supuesto, de la ciudad, con el objeto de que estén bien conservadas y que se expongan. Justamente lo llamo hoy mismo al director para charlar sobre estos temas y me actualiza sobre la situación del cambio de gobierno:

Es un desastre. Me echaron a todo el personal contratado, es la mitad de la planta del Museo. Me quedé sin visitas guiadas, sin museóloga, sin restauradores, sin nada. Y es toda gente que labura. Igual están viniendo, pero hace mes y medio que no cobran y no saben cómo seguirá su situación.


Actualización 17/01/08: En realidad había una respuesta a todo esto. La que dio el mismo Macri: “Las tareas que realizaban ya no son necesarias en la nueva administración”. No sé para qué me hago mala sangre.

3 Comentarios:

Anonymous Anónimo espetó...

de terror :(

por otro lado me acuerdo de los punteros de ibarra cerca de la casa de mi flia en baires que se habian "ganado" varias casas tomadas, incluso la de al lado de mi casa. Creo que todavia estan ahi... años y años

17/1/08 02:26  
Blogger MaxD espetó...

Bueno, ahora que cayó el ladriprogresismo tal vez tengan suerte y se los cambien por punteros más paquetes. ¿Tienen casas tomadas en Canadá? ¿No extrañás este folclore? ... ¿No? ... ¿Seguro?... Me lo temía.

17/1/08 07:56  
Anonymous Anónimo espetó...

siempre es asi con estos neoliberales de cuarta, sustentan la idea y promueven en la clase media que la cultura es un gasto, como si esta fuera un item contable y no un servicio que se debe a la comunidad y sin esperar "recupero" por ello.

17/1/08 10:37  

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