martes, junio 21, 2011

Solidaridad

Lo de ayer fue realmente de destacar, sin duda. Es de destacar la potencia de la convocatoria y debe celebrarse que se haya hecho. El acto tal vez haya tenido un mayor efecto simbólico y publicitario que concreto. Lo mejor de todo, a mi entender, es que ofició de antídoto a la pésima prensa que se dio a la ciudad con signo de catástrofe y placas rojas (y el consiguiente perjuicio económico), cuando la situación no era para tanto. Una movida muy inteligente que rindió sus frutos, la prensa levantó el guante y difundió. Hoy recibo llamados y mensajes de Buenos Aires preguntando por este tema y no preguntando si es cierto que Bariloche está aislada, sin luz ni agua y con una ciénaga en lugar de lago. Misión cumplida. Convengamos, se levantó una cantidad muy importante de arena, pero si el volcán no se apaga, no nieva y el aeropuerto no se abre, seguimos mal. Al turista cheto que gasta aquí su dinero poco le importa que en la Mitre haya un poco de arena, sino si puede llegar, ir a hacer lo suyo al Catedral (que dicho sea de paso fue lo primero que se limpió) e irse volando.

Ahora bien, si le ponemos una pequeña mirada crítica al asunto (que para eso estamos) a riesgo de quedar como amargo (que para eso vivimos) se puede decir algo más (y no soy el único, lo juro). Hay una matriz que, pese a la crisis (de oportunidad) no se rompe. La solidaridad de ayer fue básicamente de unos para ellos mismos. El objetivo primordial, aparte de la lavada de cara, era dar una señal al turista que está con un dedo en el teléfono a punto de cancelar su reserva, esa señal se dio: el turista podrá interpretar lo que quiera, veremos, de última se sube al auto y viene igual.

Para mí, la acepción más valorada moralmente de solidaridad es aquella que se dirige hacia los otros, los necesitados, aquella que salta las barreras de la estratificación social. Hay mucha gente que no puede levantar una pala y tiene aún la arena en el techo, hay escuelas que siguen cerradas. Dicen que la semana que viene se hará algo parecido un poco más hacia ese lado, veremos. Pero primero el centro, los comercios, la industria del turismo. Hay quienes argumentan que si se recompone el turismo nos beneficiamos todos, que la mucama que vive en El Alto y que ahora no solo tiene el techo lleno de arena sino que está de vacaciones adelantadas (para no poder irse a ningún lado) también se beneficiará, puede ser, ojalá así sea. Otra vez el derrame, si a los que tenemos nos va bien, a los que no tienen ya les va a caer. La matriz de exclusión no se rompe, no la rompe ni el volcán: Bariloche sigue partida.

1 Comentarios:

Blogger Kimberly espetó...

http://www.youtube.com/watch?v=eST8ulQfpkA
velo concientizate !
y buen post :D
suerte

24/7/11 17:21  

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