lunes, noviembre 01, 2010

Esta vez no me callé

Era un tema ineludible. Se arma una reunión en casa de la suegra y después de la comilona se charla libremente, como en todos lados. Y en algún momento empieza el baño de sentido común con esas frases prefabricadas que se tiran sobre la mesa para ser aprobadas en conjunto ("sí, claro"; "¡qué barbaridad!", "dónde vamos a parar", etc). Esta vez empezó con la clásica comparación internacional, y entraron por el lado de que Lula no tenía tanta "confrontación" con la oposición. Era muy obvio ... no me pude callar, tal vez azuzado por lo de Néstor, tal vez acompañado por los cientos de miles que salieron a superficie y que no me hicieron sentir tan solo, retruqué: "¿realmente te parece que es así? ¿te parece por ejemplo que Lula no tiene problemas con la prensa?". Y ahí empezó una pelotera que me hizo estallar del todo cuando me sacaron a relucir el caballito de batalla del matonerismo y patoterismo "característicos" de todo gobierno peronista como causa de todo mal pasado, presente y futuro, no como en otros partidos políticos y países que son serios. Mi contraargumentación fue cortada con un categórico "lo que pasa es que sos muy joven o muy inocente" (algo que vengo soportando desde que tengo 16 años, en aquel momento podía estar bien, pero aprendí un par de cosas más en todo este tiempo). Dí una nueva oportunidad advirtiendo que tengo 38 años y un título universitario (justamente en Ciencias Sociales): entonces, "¿me chupo el dedo?", la respuesta fue afirmativa (debe ser aún más ofensivo que insinuar que estoy rentado). La falta de respeto dio cuenta de que había ganado la discusión, pero la sobremesa ya no fue la misma, veremos que pasa en las próximas.

Independientemente del exabrupto, noto que evidentemente hay una gran brecha generacional en el pensamiento político. Después de dieciocho años de proscripción + dictaduras (una particularmente muy salvaje), resulta que los problemas siguen siendo los mismos que hace 60 años: los que introdujo el peronismo en esta tierra promisoria. Es la misma lectura desde hace más de medio siglo, con los mismos códigos, como si el país (y el mundo) hubiera quedado congelado. No es culpa de ellos, lo ven con esos ojos.

Esa brecha tendría que haber sido saldada por la generación política que cortaron de cuajo en los 70... y ahora estamos nosotros. Miré a Cecilia (que me defendió con uñas y dientes), a Jx, mis 38 años... un poco más de respeto, mierda, tenemos una familia, la sostenemos bien, tenemos proyectos, tenemos ideas, tenemos ya una vida en democracia (nunca se vivió tanta democracia como en los últimos 27 años), tenemos un mundo nuevo, tenemos otros motivos para alegrarnos y entristecernos, te diría que casi nada es como hace 60 años (o hay muchas cosas que son lo mismo, pero hay que buscarle otra mirada). Ahora nos toca a nosotros ser protagonistas de nuestro tiempo, construir, acertar y equivocarnos... como les pasó a ellos en su momento. Es nuestro tiempo.

3 Comentarios:

Blogger Marcos espetó...

Ché... no te pelees.
Esta es una sociedad con características medio complejas. Producto, supongo, debido a la mutilación generacional que efectuó la dictadura.
De hecho cuando la tristeza me llevó hasta la Plaza de Mayo, los cánticos de los militantes se ocuparon de hacerme sentir un poquito fuera de lugar. Igual me quedé un ratito haciendo catarsis colectiva.
Hacía falta.

1/11/10 14:50  
Blogger MaxD espetó...

Otro que fue a la plaza... ¿no te encontraste con mi tía Isabel? Y yo tan lejos... en fin.
Me peleé por no quedarme callado, la próxima no digo nada o suspendo las boludeces de cuajo y pasamos a los postres.

1/11/10 15:04  
Blogger Marcos espetó...

No sé... buscala vos
http://yfrog.com/eqfqcqj

1/11/10 15:18  

Publicar un comentario

Enlaces a esta nota:

Crear un vínculo

<< Home